Decoración y Reparación

En la alfarería popular, el cántaro es un objeto de uso diario. La necesidad de una ejecución rápida y un coste reducido imponía, por lo general, formas austeras sobre las ornamentadas. Sin embargo, esto no impedía el uso de técnicas que otorgaban identidad a las piezas, existiendo excepciones notables como los cántaros de novia, ricamente decorados para formar parte de los ajuares, o aquellas piezas realizadas por encargo especial.

De la sobriedad funcional al refinamiento del vidriado y la herencia ibérica

El Lenguaje del Barro: Técnicas de Decoración

1. Decoración Incisa (El trazo arcaico)

Es la forma más antigua y difundida. Su sencillez permite realizarla con materiales básicos como un trozo de caña, palo o alambre. Se ejecuta con el barro recién modelado, en «estado de cuero», antes de separar la pieza del torno.
Herramientas: Se emplean punzones, tiraderas, peines, rodillos o los propios dedos.
Motivos comunes: Dibujos que circunvalan la pieza formando meandros, arcos encadenados, líneas rectas o conjuntos de trazos paralelos (curvos o rectilíneos). Mediante el uso de rodillos se logran formas geométricas más complejas.

2. Decoración en Relieve (Excisas y Aplicadas)

Es una de las técnicas más espectaculares y complicadas, con raíces que se hunden en la Edad del Bronce. Un ejemplo claro es la cultura Hallstática, cuyos cordones son idénticos a los usados siglos después en la cantarería popular.
El Cordón: Es el elemento más habitual. Se aplica una tira de barro en sentido transversal sobre la superficie húmeda. Pueden ser lisos o decorados con los dedos («digitados»). Según la zona, estos cordones se conocen como tiras, trenzas o aguileras.
Otras formas: Destacan los «tetones» (pequeños relieves circulares) aplicados de forma aislada o en grupos.
Impresión y Estampillado: Aunque menos común en cántaros, se utilizaba la presión de objetos o moldes para dejar una huella reflejada en el barro.

3. Decoración Pintada: Engobes y Óxidos

Esta técnica busca el contraste cromático y la mejora de la textura de la pieza.
El Engobe (Juaguete): Baño de arcilla muy diluida (barbotina) de una tonalidad distinta a la de la pieza. Además de decorar, dota al cántaro de mayor suavidad y disminuye su porosidad. Si se realizan dibujos sobre el engobe húmedo, hablamos de la técnica del esgrafiado.
Uso de Óxidos: * Hierro: Produce tonos ocre-rojizos. Es una pervivencia directa de la estética de la cerámica ibérica, aplicada a menudo con pincel-peine. Se mantiene viva en centros como Priego (Cuenca) o Teruel.
Manganeso: Sustituye al hierro en ciertos alfares para obtener tonos negruzcos.
Cuerda Seca: Técnica de origen árabe (siglo XI) que utiliza una pintura grasa para separar los esmaltes y evitar que se mezclen.

4. El Vidriado (El acabado vitrificado)

Llamado tradicionalmente «vidrio» o «vedrio», consiste en un baño (total o parcial) de sustancias minerales que vitrifican en el horno. Su función principal es eliminar la porosidad del barro, protegiendo la superficie con una capa dura.
Origen: Introducido en la Península por la invasión árabe entre los siglos IX y X.
Proceso de aplicación: En piezas destinadas a contener aceite o vino, se vidria primero el interior vertiendo el «juaguete» y distribuyéndolo con movimientos rápidos.
Tipos de Barnices:
Plumbíferos: Utilizados en la alfarería común.
Estanníferos (con estaño): Propios de la alfarería fina (Talavera de la Reina, Manises, Alcora). Son impermeables, opacos y ofrecen una base óptima para la decoración polícroma con pincel sobre cubierta.

Vida y Remiendo: El Arte de la Reparación

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